¿Qué es el pensamiento estratégico?
Ante una misma situación, personas distintas pueden comportarse de forma diferente. Algunas afrontan con éxito problemas complicados, mientras que otras tropiezan una y otra vez con la misma piedra. Algunas construyen un negocio exitoso partiendo prácticamente de la nada, mientras que otras dejan pasar una idea similar, considerándola indigna de su atención.
¿Por qué, entonces, algunas personas son capaces de ver, comprender y evaluar tendencias y perspectivas, mientras que otras no? Esto se debe a que unas saben pensar estratégicamente y otras no.
Una persona con pensamiento estratégico tiene la capacidad de pensar de forma sistemática, teniendo en cuenta todos los factores y calculando probabilidades; no en vano la palabra "estrategia", traducida del griego, significa el arte de la dirección.
El pensamiento ordinario resulta suficiente para las acciones rutinarias del día a día. Pero para quienes quieren más de la vida, la capacidad de calcular de antemano las consecuencias de sus propios actos y de los ajenos resulta sencillamente imprescindible.
Sin pensamiento estratégico es imposible construir un negocio exitoso, porque solo el pensamiento estratégico ayuda a elaborar planes a largo plazo, a decidir en qué negocio invertir, cómo asignar los recursos y a predecir el resultado final.
Cuando calificamos a algunas personas de nuestro entorno como perspicaces, con visión de futuro, intuitivas o, a veces, prudentes, no somos conscientes de que, en general, poseen una capacidad natural para pensar estratégicamente.
En la vida personal, la incapacidad para ver las consecuencias de las propias acciones y anticiparse conduce a la falta de motivación o de ganas de hacer las cosas, así como a una cierta apatía interior.
En el trabajo en equipo, la falta de pensamiento estratégico da lugar a la ausencia de un objetivo común, así como a incoherencias y desacuerdos.
Sin pensamiento estratégico, los altos directivos de una empresa pueden dejar pasar oportunidades, desperdiciar recursos o dinero, y la competitividad general de la empresa puede disminuir.
Sin embargo, el pensamiento estratégico no es una cualidad innata, lo que significa que puede aprenderse. Y el mejor maestro, sin duda, es la experiencia, tanto personal como profesional.
Cualquier tipo de pensamiento requiere tiempo. Si es director, especialista en SEO o gestor de una empresa, puede ganar tiempo libre utilizando diversas herramientas. Y una amplia variedad de software puede convertirse en una ayuda real para alcanzar su objetivo, ya sea en la monitorización o para encontrar tiempo libre con el que desarrollar su pensamiento estratégico. El mejor software de monitorización de empleados puede ayudarle en esta elección.
Cómo desarrollar la capacidad de pensar estratégicamente
Aprenda a Prever
Antes de emprender cualquier acción, deberíamos imaginar el desarrollo posterior de los acontecimientos y el resultado final que podríamos obtener. Por ejemplo, pregúntese: "¿Qué quiero conseguir y a qué llevarán mis acciones o palabras?".
Al prepararnos para una presentación pública, no solo podemos pensar cuidadosamente el texto, sino también imaginar las preguntas que podría formular el público. En primer lugar, de este modo recordaremos mejor de qué estamos hablando. En segundo lugar, nuestras respuestas serán más seguras, ya que las tendremos preparadas de antemano. Además, será interesante comprobar más tarde cuántas de las preguntas habíamos "adivinado".
Puede desarrollar el pensamiento estratégico también en su vida cotidiana. Por ejemplo, cuando se va de viaje y hace el equipaje, piensa con antelación y supone qué necesitará en caso de mal tiempo, una enfermedad, la pérdida de documentos o de dinero.
Otro consejo útil es reunir la mayor cantidad de información posible e intentar analizarla antes de planificar. Por ejemplo, si va a viajar, consulte la previsión meteorológica y compruebe si necesitará llevar ese abrigo y ese jersey. Sin embargo, si piensa más allá de las situaciones cotidianas, las cosas se complican. Por ejemplo, siendo propietario de un negocio, ¿cómo puede prever y planificar su crecimiento? El caso es que debe conocer todos los entresijos de su negocio, cómo se realiza el trabajo y cuánto tiempo y recursos requiere completarlo. Por suerte, el mercado actual ofrece una gran variedad de herramientas que recopilarán e interpretarán esta información por usted. Una de las mejores soluciones es CleverControl, que le ayudará a hacer un seguimiento de la rutina de trabajo diaria de su equipo y a detectar posibles rezagados, amenazas internas o un gasto excesivo de recursos.
Por supuesto, no podrá tener en cuenta todos los matices, ya que en cierta medida depende del caso concreto. Y sus intentos de previsión no deberían asemejarse a la adivinación. Debe apoyarse en su experiencia vital o profesional, aunque todavía no sea muy amplia. Resultará bastante interesante comparar los resultados de "antes" y "después".
Utilice la Visualización
Crear imágenes mentales y describirlas en su mente le ayudará a aprender a ver objetos, acontecimientos, proyectos, etc., con todo detalle. Por ejemplo, dice "un árbol" y empieza a imaginarlo con detalle: cuántos años tiene, qué altura tiene, a qué altura del suelo están sus ramas más bajas, qué pájaros se posan en ellas, hasta qué profundidad llegan sus raíces en la tierra, etc. Sin embargo, una persona capaz de pensar estratégicamente debe ver no solo los detalles, sino también el conjunto —el árbol en su totalidad—.
Piense en Planes Alternativos
Al intentar prever el curso de los acontecimientos, imaginamos un plan según el cual actuaremos. A veces parece que hemos pensado en todos los detalles, pero la situación real desmiente todas nuestras conjeturas. Pueden surgir circunstancias imprevistas que nos desconcierten, porque habíamos planeado otro curso de acción.
Por eso, como entrenamiento, al intentar planificar sus acciones, puede suponer varias variantes de la situación y "ensayar" su comportamiento en cada caso. Llamémoslo el "plan B".
Puede recordar un conflicto difícil que le haya ocurrido antes, en el que no quedó satisfecho con su propio comportamiento, e imaginar al menos 3 formas de salir de él que hubieran sido menos dolorosas para usted. En el futuro, si se encuentra en circunstancias similares, podrá prever fácilmente el resultado y elegir el mejor curso de acción.
Tenga en Cuenta la Experiencia Pasada — Tanto la Propia como la Ajena
La humanidad ha acumulado una gran experiencia en todos los ámbitos de la vida a lo largo de los siglos. Por eso, al resolver una determinada tarea o problema, piense primero si alguien se ha enfrentado ya a la misma tarea o problema. Basándonos en la experiencia ajena, podemos prever el curso de los acontecimientos y avanzar de forma significativa, sin necesidad de reinventar lo que otros llevan usando desde hace tiempo.
Se dice que las personas exitosas se distinguen porque, mientras otros piensan, ellas cometen y analizan errores. Para ellas, los errores no son errores, sino experiencia. Después de actuar, se preguntan: ¿por qué no salió como esperaba?; ¿cuál sería el resultado si tomara otro camino? De esta manera, desarrollan su pensamiento estratégico.
Desarrolle el Pensamiento Lógico Fuera de lo Convencional
En la vida cotidiana no solemos esforzarnos demasiado, tomando decisiones automáticas y pensando con estereotipos, y eso es precisamente lo que nos diferencia de las personas poco comunes con un pensamiento estratégico avanzado.
Por ejemplo, un conocido personaje de una serie de televisión, al mirar unos panecillos de sésamo, piensa lo siguiente: "El sésamo se trae a Estados Unidos desde países donde las cigarras destruirán su cosecha el año que viene. Así que, si compro sésamo al precio actual, podré venderlo más tarde a un precio más alto y ganar buen dinero". Podemos decir que esta persona tiene pensamiento estratégico, porque para los demás no son más que panecillos de sésamo.
Por supuesto, para pensar de esta manera, la intuición por sí sola no basta. Se necesita experiencia y conocimiento.



